Las buenas obras restantes La recompensa para los muecines y la recompensa para la primera fila Según la autoridad de Al-Baraa bin Azib, que Dios esté complacido con ambos. El Profeta de Dios, que Dios lo bendiga y le conceda paz, dijo Dios y sus ángeles oran en primera fila El muecín lo perdona extendiendo la voz. Cualquiera que lo haya escuchado, ya sea húmedo o seco, lo cree. Tiene la misma recompensa que el que ora con él. Narrado por Al-Nasa'i